TatuajesAutos · 14
Chapa, cromo y reflejo.
Un auto es un objeto de superficie dura y de proporciones que todo el mundo conoce de memoria: si la línea del techo o el arco de la rueda se corren dos milímetros, cualquiera que tenga ese modelo lo ve enseguida. Y casi nada de lo que se dibuja es el auto en sí, sino lo que refleja: el cielo arriba, el asfalto abajo, la banda oscura del horizonte cruzando la puerta. El cromo se resuelve con saltos bruscos de valor y no con degradé, y casi siempre se trata de un auto en particular —el del padre, el primero, el que todavía está en el garage.














